sábado, 29 de agosto de 2009
Un poco triste
Es por lo dinámico de las emociones, que hoy estoy acá, retenida en la vereda, viendo pasar los automóviles cerca de mi, y coleccionando zapatos en mi mente. Triste, desolada, vacia. ¿Quien no se ha sentido inútil y prescindible? A un lado del camino, literalmente, por hoy. Me consuela que no sea tan anormal, que más allá hay dos tipos sentados, como yo, interrumpiendolo todo, con sus pensamientos tormentosos, no me siento tan sola, visto de esa perspectiva. Intento pensar hacia donde iré cuando decida levantarme de aquí, y me encuentre con esos monstruos del armario, y los fantasmas blancos de la noche. Enfrentada a mis propios miedos, suena menos terrible. Me tranquiliza saber que mañana despertaré calmada, y habrá otra vez esa vuelta vertiginosa en la rueda emocional. Hoy solo estoy un poco triste.
jueves, 27 de agosto de 2009
AMOR A PRIMERA VISTA

Sí, creo fehacientemente en el amor a primera vista. En el éxtasis provocado por tus ojos vivos, tu piel blanca, iluminada incluso nocturnamente, creo en la desesperación que se siente, no poder llegar en un pestañeo hacia ti y arrancarte los besos de los labios, las palabras mutuas de tu voz , sentir tu cuerpo entero en un abrazo, abalanzarme sobre tu espíritu, que nos circule la sangre por el cuerpo a la misma velocidad, absoberte con respiros, tenerte. Tenerte mío, cubierto de mí, envolverme en tu cielo, empañarte los ojos, quemarte la piel, incendiar las manos con un roce profundo desde la frente a los pies, eternizarte en mi memoria, que se cansa de ser fugitiva. Encontrarte una y otra vez en los cuatros puntos cardinales que me siguen a todos lados, descontrolar el reloj, hasta que salga dando vueltas por el aire, embriagado de sudor, que la gravedad exhausta nos abandone y quedar navegando sobre el viento, de lado, viendonos la cara, dándonos ese beso cálido que viene en el crepúsculo de la hazaña.
Yo vi tu cuerpo erguido en la multitud, con tus brazos que solicitan, vi abrirse en tu rostro una sonrisa y despegué al universo con ese algo de tristeza retenida por el "si no funciona" quise acariciarte en ese mismo instante, comprometer ese mundo tan luminoso tuyo y mi pequeña tierra, conquistar tus prados florecientes, gritar eufóricamente ...
Creo en el amor a primera vista, aunque no siempre llegue a concretarse.
lunes, 24 de agosto de 2009
Culpa.

De todos, concluí que el peor es la culpa, ese sentimiento pesado que se carga en la garganta, que se atora en todos tus órganos, que te pausa la respiración, se adueña de ti, de tu conciencia, de la concentración, y todo el día aparece como una imágen obligada ante los ojos del culpable. Ese daño nauseabundo que se pasea con pasos lentos por el angosto pasillo de los pensamientos, como en una sala de espera, esperando lo que en el fondo nunca llega, que no es más que la disipación de tus culpas, y temores. Solo el tiempo barre con soplidos cortos y suaves, más parecidos a un aliento, el peso sobre los hombros. El tiempo es una biblia sagrada de nuestra propia historia, de esos pasajes tristes que transitamos, el tiempo capaz de casi todo, menos de revivir el pasado para poder vivirlo denuevo. Yo me culpo de tantas cosas, de tantos"no" y de tantos "si" y de tantas otras desiciones inconclusas, me culpo de aquello que no hice y de lo que hice demasiadas veces. No hay ninguna palabra que me absuelva de esta desagradable sensación, salvo la resignación que en otras palabras es la aceptación forzada de los errores.
La resignación que forma nudos ciegos en la conciencia. Yo no digo que sobre la culpa, a veces incluso, hace falta.
jueves, 20 de agosto de 2009
Extrañar

Extrañar es la prueba más difícil, es la máxima alucinación de la mente que proyecta imágenes en todos lados, que te anda trayendo de alla a acá con las pupilas dilatadas en recuerdos y caminas mecánicamente, recorriendo caminos de memoria, creando instancias supuestas, repasando segundo a segundo, capítulo a capítulo, el pasado que añoras. Extrañar es no aceptar ese presente, es la continua espera. Extrañar sin esperanzas, es una tortura, es la manera del ser humano de estrujarse los ojos y amarrarse con un cordel de su propia mente para dar pasos falsos y gritos asfixiados, es el monólogo modificado diezmil veces, aunque sepas en la desesperación que no será ni mínimamente oído. Es recopilar como para una crónica datos de tu propio pasado, para acordarte bien de los detalles que nunca te dejan olvidar. Extrañar sobrepasa tus propios límites de mando, te supera tu insubordinada conciencia, y aunque logres relegar a un segundo plano tu anhelado recuerdo, terminas soñando cada noche con que vuelves a verlo. Te convences y rindes, porque esto no va a dejarte. Porque es el único modo de mantener vivas las cosas aunque sea en la memoria, es el ultimo recurso para no matar la historia.
breve despedida

Me dejaste esperando la respuesta como si se tratara de una contestadora automática, no se que te crees, pensé- mientras seguía parada ahí creyendo que cambiarias de opinión y soltarías por fin las palabras. Pero te quedaste sentado mirando en la misma dirección que siempre desconozco, con esos ojos que parecieran hundirse en tu cara y los labios apretados, conteniendo incluso el titubeo. Odio tu silencio y la incertidumbre! - grité - enfurecida, cuando decidí que ya no importaba si querías hablar o no. Y pareció que los ojos te desaparecerían de la cara, soltaste un -sí- claro, pero inseguro. Entonces ya no quería oir nada mas de ti, no quería compartir tus sueños fugitivos, ni tu inservible conciencia ; esperaba verte evaporado en tu ciudad imaginaria de donde te había sacado. Y te acercaste arrogante como siempre, impulsivo, tratando de arrancarme las disculpas. Ya no pertenezco a tu mundo celeste- dije irónica, aún cuando dentro se estrangulaban mis visceras. Escuché que lanzaste un padrenuestro de perdones, promesas, nuncamases y demases... y se fueron apagando lentamente, tus palabras en la tarde, mientras retrocedia para quitarte de una vez de en frente. Traté de liquidar tu inútil recuerdo de hombre triste y sonámbulo. Antes te había dicho que no soportaba las mentiras.
Pasas de vez en cuando, buscando algún signo en el suelo, intentando impregnarte el cuerpo con mi fantasma, siguiendo mis pasos por los más estrechos pasajes, cansado como siempre, perdido, queriendo esbozar las explicaciones malformadas de antes. Y me escondo en mi país de cielos claros, para no verte ensombrecido no quiero ver ni tus pasos lentos ni tu labios rojos, no quiero que me roce el mismo viento que a ti. Te lo dije tantas veces.
miércoles, 19 de agosto de 2009
De noche

Esa noche estabas sembrado con semillas de cielo, untado de espacio cósmico, tenías los ojos brillantes como si te hubieran añadido otra vida a tu vida.Tus labios mojados cayeron sobre mi como una neblina caliente de noche estival. Me fuiste dejando llena de naturaleza, como si de tus manos yo hubiera nacido nuevamente. Tenías los ojos claros para verte en el noctambulismo; nos fuimos convirtiendo en un relato popular poco creíble, porque nadie entendería como terminamos haciendo el amor en el cielo, con la luna rebotandonos de ida y vuelta en los sueños. Desconformes de reducirnos al estrecho espacio de la boca, recorrimos mutuamente tu mundo y el mío, sembré mis pensamientos en tus brazos y cosechaste las palabras silenciosas de mis labios.
Sentí el vértigo de nuestro vuelo. Dejamos caer nuestro pesado cuerpo y subieron las almas milenarias más arriba del universo.
domingo, 16 de agosto de 2009
El paso del tiempo

Cuando me vea en la vejez, parada justo en el umbral de la muerte, con los ojos tapizados de paisajes profundos, se me notará demasiado que la vida se me hizo corta, aunque me pese la piel de tantos caminos, aunque los cambios de estaciones me blanqueen el cabello, seguiré peinandolo todas las noches y sonriendo en el espejo. Seré la misma, quizás con más juventud y menos aproblemada, me sobrarán surcos alrededor de los ojos, como antes me faltaron soluciones en la cabeza. Me costará caminar aún cuando sólo sean pequeños tramos, pero ahí estaré disfrutando mis momentos con el sol cubriendo la avenida y a mi. Entonces creo que querré amar infatigablemente los instantes. El tiempo se deja caer impetuoso sobre el cuerpo dejandolo lleno de grietas, pero nutre significativamente la mente y el espiritu. Entonces hartada de palabras más pausadas y prudentes voy a dirigirme, me entregaré al paisaje salvaje de la imaginación, ya no tendría nada que perder cuando entre dos vidas se me vaya la vida. Mi vejez será nítida como un cielo, escrita con buena caligrafía, clara y sorprendente, mi vejez no irá cocida de pájaros negros y somnolientos, irá colgada del cuello de una bestia amazónica, porque es el símbolo de quién fuiste; el cuerpo se llena de mapas, quiero que el mio sea el más extenso aunque deje porfin relegada la belleza juvenil, irá tomada de mi falda por siempre la vida.
Olvidar.

No me gustan las despedidas, debe ser por eso que me causa tristeza el olvido. Olvidar: desarraigar los pensamientos, las imágenes, los recuerdos, el sentimiento que te unía, es sobre todo despedirse del ayer; olvidar entre otras cosas, es difícil, es nadar contra la corriente, sentir la velocidad del tiempo en reversa, olvidar es toda una empresa, que necesita publicidad, para que todo te recuerde que debes hacerlo, finalmente se vuelve un desafío que te persigue al momento de ir a dormir y está esperando por ti, apenas abres los ojos en la mañana... o en la madrugada. Humanamente dejamos ese "algo" en la cartera, en la maleta, en el abrigo, en el espejo o ese recuerdo favorito bajo la almohada, y no sirve de nada. Olvidar es partir al espacio vacío que hartarás de recuerdos diferentes. Es lanzarte al abismo con los brazos abiertos, dejar que tus ojos lloren hasta aclararse, abortar las sonrisas de tu boca, llenarte de tiempo, que necesitas, y es cierto, soportar el vértigo en el estómago, caer , caer. Pero vuelves, siempre hay un retorno.
Arrepentirse.

Arrepentirse es traicionarse a sí mismo, es desertar en la carrera de la vida, y porqué no decirlo, es también necesario; no sólo para obtener perdón de Dios, no sólo para alivianar la conciencia, es para aprender que la vida nos conduce a gran velocidad por curvas peligrosas, para aprender que malditas sean las desiciones mal pensadas. Ocuparse no preocuparse, resolver donde desviaste la línea, aunque quede la huella mal alzada en tu camino, el mundo no recuerda para siempre tu errores, y no es tampoco quien los resuelve. Te arrepientes cuando has caducado tus propios valores, cuando has dejado ir al amor de tu vida, si has dado media vuelta cuando debías seguir. Pero ahí, arrepentido, la vida raramente espera por ti.
-Me lo dices a mi? y te cubres la cara avergonzado, de haberme dejado caer del enésimo piso de esta relación y ahora estar arrepentido.
sábado, 15 de agosto de 2009
Papá

La muerte estaba escondida en las tablas de tu cama, yo la veia pasar y nos mostrabamos mutamente los dientes en señal de desafío, te lo advertí, podría decirte si oyeras lo que digo.
Desde que te fuiste, las cosas tienen ese sabor metálico a eternidad, todo es breve e infinito. El eco de mi voz hace la ecografía que busca, aunque sea, tu fantasma. Es doloroso incluso nombrarte, las fotografías en que apareces tienen una señal de lágrimas; Desterrado de la vida y extraviado. Y yo, intentando creer que la muerte puede tener diversas perspectivas, pero desde todos los puntos de vista, cercanos y lejanos, no estás. Y no sabes como extraño decir papá.
Disimulo

Disimular es intrínseco al ser humano, que pena que su dirección sea una sola: de adentro hacia afuera. Yo anhelo verte hacia ya varios días con la tenue esperanza que se traga la lluvia, pero he sabido disimularlo bastante bien, sería mejor no saber hacerlo, y eliminar junto con esto la verguenza que provoca esta instancia de confesiones que van a dar lo mas lejos posible de ti. No te enterarías ni aunque te fuera con rumores el viento, porque sería tan innecesario decirtelo todo a la vez, hasta quedar frenéticamente llorando en tus brazos, y esa conmoción pasajera que te haría temblar los ojos, quedaría deshecha mientras fueras cruzando el umbral. Por eso a penas me limito al cordial saludo, a la sonrisa femenina y a los gestos triviales en los que no podrías descubrir jamás cuanto te extraño. La distancia es algo subjetivo, estoy de acuerdo, aunque por ahora y tratandose de tí no solo es real sino además exagerada. No te lo digo para no ver como disimulas y adornas tu, ya tan conocida, falta de interés.
jueves, 13 de agosto de 2009
Lo que quiera que parezca.
Es verdaderamente la paz lo que busco? Me pregunté mientras avanzaba por la avenida que a esta hora de la mañana se nota húmeda - No lo sé - me respondí. Sólo quiero salir de la casa, respirar el maravilloso mundo en el que habitamos, por amabilidad de Dios, sentir el sol cayendo en mi pelo, el viento movilizando la ropa que llevo puesta, encontrarme con hombres y mujeres leales, dispuestos a batirse por los propios valores, a niños educandose para llegar a ser seres respetuosos, instruidos, educados. Ver buenas personas detrás de sueños nobles. Si voy a estudiar no es para ser una mejor persona, quiero que quede claro, es sólo para titularme en una carrera que pueda hacerme feliz. Felicidad es lo que busco ? - No lo sé.
miércoles, 12 de agosto de 2009
mañana de invierno

Yo me subí con los ojos rojos, lo reconozco, pero ya no iba llorando, solo asomaban las últimas incontenibles lágrimas, esque hace tiempo estaba aguantando la idea de llorar y ya no dí más, no era el lugar ni la hora, pero para estas cosas no tienes tiempo de analizar nada. Me subi a la micro con la confusión de los que suben apurados, de los que se demoran, de los que van como zombies y yo, ahi girando el torniquete y avanzando casi instintivamente. No era mi intención y hasta ese momento no sabía que se contagiaba, no supe que hacer cuando vi llorando al señor del asiento contiguo y atiné a regalar el último pañuelo que me quedaba. Pero todo sucedió muy rápido, la gente que iba de pie no aguantó más y entonces estaban los que sufrian por el hijo muerto, por las deudas, por el mal jefe, por la mala madre, por la falta de dinero, por el cáncer, por la esposa, por los hijos, incluso lloraban escasas abuelas, por la vida. Comenzó a temblar, porque el conductor quebrado en sollozos no quiso seguir manejando. Fue una mañana diferente, todos los ternos, faldas, collares, aros, tacos, zapatos recién lustrados, maletines, carteras, quedaron suspendidos unos instantes en el aire, que aprovechamos para abrazarnos y darnos un mutuo aliento de consuelo. Supimos que no era un buen día ese día para pensar y arreglándonos el cuello de la blusa, la camisa, estirando los chalecos y abrigos, limpiando el maquillaje de la cara de las mujeres, nos devolvimos pausadamente, esa sí, fue una mañana de invierno
No todavía.
Silencio

El silencio es más que la ausencia parcial o total de sonido, es a veces también una respuesta, una emoción, incluso llega a transformarse en sentimiento y costumbre, el silencio es una demostración, es la verguenza y es también el orgullo de quien no necesita palabras, es la personificación de la ignorancia y la sabiduria. El silencio nos duele, y nos calma, nos ayuda y angustia, es el perfecto equilibrio entre el bien y el mal, y no por eso es neutro.
El silencio llega hasta el fondo de ti y abre la puerta de lo que eres, aunque no se lo digas a nadie y tu mismo no te atrevas a reconocerlo. En silencio aprendemos a oir, a tocar a sentir, descubrir.
Es muchas veces un rito, un signo, un símbolo, una entrada y una salida. Es mirar sin ser visto, es la sigilosidad oculta del ser humano.
domingo, 9 de agosto de 2009
Vanidad
Una lágrima que te arranque los ojos, un beso que te seque los labios, palabras que aborten los dientes de tu boca y un regalo que te parta los brazos, desprendete de la energía a través del sol y llega fragante con un invierno a cuestas y las golondrinas alborotandote el cabello, montado en un caballo negro que te arroje hasta el océano, aprende la divinidad y la fuerza de la vida y marcala a hierro en la carne para que no puedas olvidar lo diminuto que eres.
Hay que decirlo

Hay que decirlo: hay instancias de tristeza espontánea e inevitable y también inducida donde existe todo un rito de predisposición, tiempo, hora y duración, que si se escapa de nuestras manos, no es al psicólogo donde debemos ir a parar, sino mas bien retroceder; enfrentarnos a la complicada personalidad del propio ser y descubrirnos para poder superarlo. Superar que casi siempre la tristeza esta construida de los famosos recuerdos. Que se los puedes negar a las mil preguntas que escuches, pero hay una voz, una única voz profunda, maternal y despiadada que te descubre y te hace sentir desnudo y desprovisto de argumentos, la propia conciencia que se aloja ahí donde nunca quieres abrir.
Los sueños.

No todos los sueños se convierten en realidad, pero sí los más anhelados, sí los que van cocidos en la frente como un estandarte, los triunfos que sientes tuyos, aunque aún no hayas comenzado ni siquiera a recorrer el camino. Tus propios sueños, los que nacieron eufóricamente en tu mente y se fueron propagando con el tiempo por los brazos y las piernas, los sueños que creaste, imaginaste y sigues. Aquellos que te llevas a la cama, los sueñas y te despiertan sonriendo, lo que palpas aún cuando sabes que podrían estar a millas de millas de ti. Esos se convierten en realidad y aunque los disfrutas, te das cuenta que los querías más cuando eran un sueño.
Es tan dificil aceptar.
Soy esa, que dejaste batiendo las alas en el espesor del cielo,
Soy aquella mujer que dejaste desnuda en la ciudad,
El viento que te recuerda,
El reflejo de tus anhelos perdido en recovecos de inexistencia.
Aquí estoy clavada en las agujas marítimas del tiempo
Saltando como una cuerda el segundero
Soy la que vino desde acá para llegar allá y terminar en el doloroso silencio de tu memoria,
Soy quien aspira tus palabras en el noctambulismo
La mujer que respira hondo para extirparte
El ser que transita imaginando tu contorno en las sombras
El corazón más lento del lugar.
Tu recuerdo es mas largo que la línea que divide al cielo del mar
Soy quien más veces al día desea dirigirte al abismo.
Eres el grito en mí, la aguja que me cosió en el filo de los dedos para ser tu sombra.
Eres el ruido que provocan las cadenas
Eres una tarde de invierno en la ventana
El miedo colgado del puente
El silencio de la verdad
Eres tú, y soy yo …queriendo olvidarte.
Soy aquella mujer que dejaste desnuda en la ciudad,
El viento que te recuerda,
El reflejo de tus anhelos perdido en recovecos de inexistencia.
Aquí estoy clavada en las agujas marítimas del tiempo
Saltando como una cuerda el segundero
Soy la que vino desde acá para llegar allá y terminar en el doloroso silencio de tu memoria,
Soy quien aspira tus palabras en el noctambulismo
La mujer que respira hondo para extirparte
El ser que transita imaginando tu contorno en las sombras
El corazón más lento del lugar.
Tu recuerdo es mas largo que la línea que divide al cielo del mar
Soy quien más veces al día desea dirigirte al abismo.
Eres el grito en mí, la aguja que me cosió en el filo de los dedos para ser tu sombra.
Eres el ruido que provocan las cadenas
Eres una tarde de invierno en la ventana
El miedo colgado del puente
El silencio de la verdad
Eres tú, y soy yo …queriendo olvidarte.
sábado, 8 de agosto de 2009
Radiografía

He dejado tantas veces sueños inconclusos, que se dispersan como el cielo sobre las aves, estoy cansada de esta multiformidad que adquiere la vida y al mismo tiempo reniego de las escasas dunas que aparecen de vez en cuando a alegrarme. Que es lo que quiere el ser humano, sino partir en busca de aquello que no puede obtener. Nada quiere mejorar cuando no existe. Es esta de mis más tristes verdades, el lado mas oscuro de mi juventud que se queda atrás, cuando paso corriendo a toda velocidad por su costado.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
