domingo, 9 de agosto de 2009

Los sueños.


No todos los sueños se convierten en realidad, pero sí los más anhelados, sí los que van cocidos en la frente como un estandarte, los triunfos que sientes tuyos, aunque aún no hayas comenzado ni siquiera a recorrer el camino. Tus propios sueños, los que nacieron eufóricamente en tu mente y se fueron propagando con el tiempo por los brazos y las piernas, los sueños que creaste, imaginaste y sigues. Aquellos que te llevas a la cama, los sueñas y te despiertan sonriendo, lo que palpas aún cuando sabes que podrían estar a millas de millas de ti. Esos se convierten en realidad y aunque los disfrutas, te das cuenta que los querías más cuando eran un sueño.

1 comentario:

  1. Que mas te puedo decir
    cada día me sorprendes mas
    eres una mujer sorprendente
    de una inteligencia y sentimientos enormes
    de una sonrisa maravillosa
    gracias por corregirme mis errores ortográficos
    y gracias por dejarme conocerte
    cuídate mucho
    y espero que nunca dejes de escribir
    por que lo haces hermoso
    suerte en todo
    besotes

    Diego.

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