domingo, 29 de agosto de 2010

Sería como servir la primavera en una sola taza de café.


Nunca son suficientes los 27 fonemas
para explicarle a alguien lo demasiadamente triste que se siente el alma,
lo incontable que es el tiempo y sus secuaces,
extender los brazos para alcanzar el vacío
y resignarse al mal sueño que lo inunda todo
Ser el mar y ver naufragando un cielo
Nada significa el fragor que aparece en medio de los pechos
cuando revive sin quererlo,
un pedazo de historia
Es un corazón recalcitrante,
Es la gravedad de mi conciencia ,
Nada en esta ciudad que pueblo, y que soy yo misma
quiere dejarte ir.
Sería como servir la primavera en una sola taza de café
Sería prender el otoño y su magia novelesca
en un cigarrillo
Sería arrancarle la distancia a las montañas,
Dejar flotando la estrella en la pecera.
Ni siquiera, las filosofías, ni las pedagogías ni libros largos y cortos
se atreven a hablarte ya,
dejaste un beso colgando de la ventana,
yo te dejé mis ojos en medio de la noche, cuando aún era estival.

miércoles, 18 de agosto de 2010

lo que el maquillaje no puede solucionar

Para mí que la cara es lo más importante y no se trata, por supuesto, de una estupidez con fines meramente estéticos; Hoy me levanté agotada, de esos sueños tortuosos, entre pesadilla y realidad (reclamando, talvez, por lo terrible que es a veces, la propia realidad) me vi en el espejo y creo que me sobresalté, ahí estaba yo, con unas terribles ojeras cubriendo la mitad de mi cara, la tes blanca y el color de la boca, a penas si se vislumbraba, pero algo más, tenía esa mirada sin brillo, como si tras los ojos, hubiera solo un vacío insondable, ese gris con un tono, del que ha perdido algo. Nada que el maquillaje no pueda cubrir. obvio.
Pero en mi camino, parece que fui perdiéndolo todo, mis antiguos sueños, mis anhelos, mis creencias, valores, conocimientos, llegué con una mente exhausta y casi por completo: obsoleta, obligándome a reiniciar-me. La conciencia puedo exterminarla, si de pronto me da la esquizofrénica idea de odiar al mundo entero, la inteligencia dejarla extraviada en algún apunte amontonado en el cuaderno, mis valores derretirlos con toda la lujuria acumulada en siglos de humanidad, pero sólo una cosa, mínima en el alma, sólo lo que ya no existe y no puedo eliminar, los fantasmas y las grietas del sentimiento que me une con el mismo cordón de plata que a la vida, imposible maquillar.

sábado, 7 de agosto de 2010

Cuando por fin había llegado al punto máximo del entendimiento, que tanto trabajo costó, llegaste a borrarlo todo, a desintegrar la matriz del pensamiento óptimo, a disolver la clarividencia, el argumento que tanto tiempo fabriqué para razonar una idea clara y concisa que me ayudase a olvidarte, y ahí, regresas con una maleta de viajero y dentro un montón de fotografías como escenas nítidas de algún tiempo pasado, y no es que me aferre a "que todo tiempo pasado fue mejor" por el contrario, que bueno que el pasado se queda donde está. Hay un blanco y negro de tus ojos que proyecta un filme, : yo que te quería tanto! (me victimizo, aunque tengo derecho a hacerlo). Tu vas por ahí repartiendo esa luz que sólo yo amo, compartiendo tus sueños, que sólo yo entiendo, intentando estrenar todos los días la voz de un legendario trovador. Yo estaba justo a tu lado cuando expulsabas esa última palabra que conmovía una por una por una por otra y otra las partículas de mi cuerpo, yo estaba justo frente a ti, cuando se te humedecían y secaban los labios hablando de las locuras de la vida, estaba justo sobre ti cuando cerrabas los ojos y eras un torrente de sangre y luz en mis brazos, estaba contigo.