jueves, 20 de agosto de 2009

breve despedida


Me dejaste esperando la respuesta como si se tratara de una contestadora automática, no se que te crees, pensé- mientras seguía parada ahí creyendo que cambiarias de opinión y soltarías por fin las palabras. Pero te quedaste sentado mirando en la misma dirección que siempre desconozco, con esos ojos que parecieran hundirse en tu cara y los labios apretados, conteniendo incluso el titubeo. Odio tu silencio y la incertidumbre! - grité - enfurecida, cuando decidí que ya no importaba si querías hablar o no. Y pareció que los ojos te desaparecerían de la cara, soltaste un -sí- claro, pero inseguro. Entonces ya no quería oir nada mas de ti,  no quería compartir tus sueños fugitivos, ni tu inservible conciencia ; esperaba verte evaporado en tu ciudad imaginaria de donde te había sacado. Y te acercaste arrogante como siempre, impulsivo, tratando de arrancarme las disculpas. Ya no pertenezco a tu mundo celeste- dije irónica, aún cuando dentro se estrangulaban mis visceras. Escuché que lanzaste un padrenuestro de perdones, promesas, nuncamases y demases... y se fueron apagando lentamente, tus palabras en la tarde, mientras retrocedia para quitarte de una vez de en frente. Traté de liquidar tu inútil recuerdo de hombre triste y sonámbulo. Antes te había dicho que no soportaba las mentiras.

Pasas de vez en cuando, buscando algún signo en el suelo, intentando impregnarte el cuerpo con mi fantasma, siguiendo mis pasos por los más estrechos pasajes, cansado como siempre, perdido, queriendo esbozar las explicaciones malformadas de antes. Y me escondo en mi país de cielos claros, para no verte ensombrecido no quiero ver ni tus pasos lentos ni tu labios rojos, no quiero que me roce el mismo viento que a ti. Te lo dije tantas veces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario