sábado, 16 de enero de 2010

Miedo


Los temores nacen incluso en un parpadeo, no puedes saber en que minuto exacto de tu vida adquiriste uno nuevo, sólo te ves de pronto tratando de explicar porqué temblaste, o porque respondiste algo que no querías responder, o lo que es más, porqué mentiste, cuando querias decir la verdad. Los seres humanos somos asi, no hemos logrado controlar un sentimiento tan instintivo como el miedo, sin embargo, creemos controlar algo mucho más poderoso EL AMOR. dar la vuelta, cuando querías abrazar, ironizar, cuando querías llorar, besar, cuando querías volar, unir dos cuerpos que no tienen capacidad de conversar y procrear, una especie incapaz de amar. Yo tengo miedo y de vez en cuando lloro, cuando es la tarde estival y me pregunta, y yo respondo en el lenguaje en que podemos hablar, el día sabe cuando y cuanto duele el miedo a la soledad, solo me dejo acariciar por anhelos sublimes del cielo y de alguna que otra esperanza. Por eso escribo, como si de estas palabras fuera a nacer el valor para aniquilar el vértigo, no sucede ni lo hará, por eso Dios me deja llorar.


martes, 5 de enero de 2010

Debi haber sido un suspiro, una brisa..


Creo que he logrado escapar de mi sonrisa, como casi todos en este nuevo mundo, y aunque recorro paraísos en mi mente parezco un cuerpo lleno de nubes y sombra, como esas tardes típicas de invierno, donde todos extrañan salir a caminar, sería bueno que uno de esos días organizaramos un carnaval, bastaría con los rostros lánguidos y pálidos de cada uno, y esa máscara que llevamos de lunes a viernes y algunos domingos en la iglesia.


Arranco de la sinceridad, aunque a veces ella tambien me busca, y lloramos largos ratos, contandonos la verdad de tantas cosas que frecuentemente nos toca ocultar; ese reflejo tan perdido y siniestro que mira desde el espejo con muecas bicolores y una sonrisa multifacética, me dan ganas de llorar, de atorarme llorando y salir corriendo, peor que eso ! como si algo dentro de mí, quisiera ver mi cuerpo de lejos. Yo tengo recuerdos transparentes de alguna infancia que viví, algunas fotos agrietadas justo en las pupilas, esque algunos nacemos tristes, como si no bastara pertenecer a este mundo finito, dentro de mí, parecieran haber corrido las historias, de marineros y soldados, amas , mucamas, señores y señoras y uno que otro exhausto vagabundo . Por eso nada conforma mi espiritu, debí haber sido ahora un suspiro o una brisa, un aliento, un bostezo ; algo efímero que me dejara volar. No es mi culpa, cuando digo que me canso del cuerpo, de la sonrisa e incluso de la palabra, sólo ya el tiempo se ensaña conmigo, y cuando estaba a punto de morir, gira su reloj de arena.