
Los temores nacen incluso en un parpadeo, no puedes saber en que minuto exacto de tu vida adquiriste uno nuevo, sólo te ves de pronto tratando de explicar porqué temblaste, o porque respondiste algo que no querías responder, o lo que es más, porqué mentiste, cuando querias decir la verdad. Los seres humanos somos asi, no hemos logrado controlar un sentimiento tan instintivo como el miedo, sin embargo, creemos controlar algo mucho más poderoso EL AMOR. dar la vuelta, cuando querías abrazar, ironizar, cuando querías llorar, besar, cuando querías volar, unir dos cuerpos que no tienen capacidad de conversar y procrear, una especie incapaz de amar. Yo tengo miedo y de vez en cuando lloro, cuando es la tarde estival y me pregunta, y yo respondo en el lenguaje en que podemos hablar, el día sabe cuando y cuanto duele el miedo a la soledad, solo me dejo acariciar por anhelos sublimes del cielo y de alguna que otra esperanza. Por eso escribo, como si de estas palabras fuera a nacer el valor para aniquilar el vértigo, no sucede ni lo hará, por eso Dios me deja llorar.
