ayuno el domingo para comenzar a sanar.
Entonces, esas ganas de volver a nacer que caen en el sudor,
Entonces, el hambre de convertirme en alas;
Entonces escarcha en los huesos,
Adopto posición fetal y miro hacia adentro, cierro el pecho, respiro el círculo vicioso de una vida cíclica, vivo a pleno la frustración, la tristeza, la rabia y el desaliento; decido.
Un brazo arranca de mi, vuela y me toca la espalda, luego se convierte en cinco manos elevándome, las piernas en alas... con el otro brazo, me despido.
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