martes, 22 de febrero de 2011

Para ser entero permítete ser parcial...

¿Qué habrá luego de agotar nuestros recursos?, ¿quién continuará nuestro camino?.
Los corazones ya no forman hermandad, lazos materiales uniendo seres de energía, como intentar sepultar el alma; Llueve fuera del hogar, llueve dentro del hogar, duelen más las tormentas internas,¿hacia donde escapamos cuando ya no quedan lugares habitables?; sólo la conciencia nos brinda un espacio, sólo el recuerdo y el sueño nos dejan un sitio; mas en todo sobramos, barcos sin velas despegando, y de pronto ya no hay luz, de momento, nos quedamos dormidos sobre el charco negro en la inmundicia en la que estamos sumidos; intento escindirme de aquello, pero camino con los pies desnudos y me quema el cemento, entiendes? Nada acurruca las almas tristes, nada detiene los truenos que no nos dejan oír, y los brazos sin fuerzas para los abrazos verdaderos que la ropa detiene como un recurso de miedo, las calles atestadas de mugre huelen a desconcierto, nadie llora de emoción;
Nadie hace caber las nubes entre los dedos, ni bate la ruda sin arrancarla, como si al morir fuésemos a llevarnos los zapatos.
La tierra adolescente se sacude, para hacernos verla; enseñando, compartiendo la vida... recordándonos que es la vida y la muerte, que aquí está todo lo que necesitamos; el hombre sin el hombre se muere y el hombre viene del soplo, de la energía, de todo aquello que ya no valoramos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario