miércoles, 21 de noviembre de 2012

La Mitad de Mi Vida

Otra vez estoy de pie en la mitad de mi camino a medias, siendo la mitad de persona que fui ayer, siendo medio sincera, y medio diciendo mentiras, sobreviviendo a la catástrofe de las mitades de mi vida, en mi tradicional vida clase media, medio siendo feliz, medio sufriendo; otra vez tengo la sensación de estar medio cansada, estando en mi última mitad del año, sintiendo como se arranca de un suspiro la mitad de mi alma, durmiéndome a media noche y soñando con esas mitades de mi vida que se encuentran. Estoy medio acostumbrada a caminar por esta grieta, a punto de asesinar esta otra mitad de vida que me queda.  Tengo el corazón a punto de partirse en dos mitades, una más grande para que sobreviva, una más pequeña que se evapore en la mitad de todas las pequeñas muertes en cada medio día; deshojo media  flor y digo la mitad de un canto porque es demasiado largo, la otra mitad la soplo; Cuando atardece dan ganas de sentarse en medio del desierto a esperar convertirse en la mitad de un reloj de arena con la impotencia de nunca haber sido uno, porque mi vida me ha obligado siempre a vivir a medias, con un motor medio viejo que siempre arranca a medias,  bajando por estas calles de cemento  a medio punto de llorar.

1 comentario:

  1. Medio interesante (?) ajaja... Creo que no es tan malo sentirse incompleto (no sé si será lo mismo que estar a medias), pero si fuera como así, lo bueno es que siempre podemos construirnos. Como dijo Paulo Freire, hay que reconocer que somos seres inacabados y en constante construcción por siempre. Que no te torture la fantasía del ser completo y tampoco la de encontrar mitades a fueras, estamos completos pero no terminados.

    ResponderEliminar