Una lágrima que te arranque los ojos, un beso que te seque los labios, palabras que aborten los dientes de tu boca y un regalo que te parta los brazos, desprendete de la energía a través del sol y llega fragante con un invierno a cuestas y las golondrinas alborotandote el cabello, montado en un caballo negro que te arroje hasta el océano, aprende la divinidad y la fuerza de la vida y marcala a hierro en la carne para que no puedas olvidar lo diminuto que eres.
Sentimientos que abordan el alma
ResponderEliminarNos sentimos grandes en un mundo de pequeños
Siendo una jugada más en el ajedrez
El tiempo se encarga de borrar nuestras huellas
No somos nada…
Te quiero damita
Cuídate mucho
Y me encanta lo que escribes
Diego