martes, 26 de octubre de 2010


Sueños y más sueños y Calderón tan redundante; Persiguiendo siempre la hilacha de un modelo impuesto y por ahora autoimpuesto " y qué se le puede hacer", no tanto para convertirme en salmón e intentar el acto heroico de nadar contracorriente. Así, entonces, siempre acomodando las tuercas del modelo 2.0 en el que me convierto antes de salir de mi habitación salgo rumbo al rumbo, buscando debajo de los libros y el esmero el tan anhelado éxito, aunque prefiero como suena "felicidad", más dulce, me deja ese sabor de postre entre los labios; éxito en cambio, parece como ese jarabe que tomo apretándome la nariz. Llegar a ser.. quiero ser.. más adelante.. me conversa esa voz en off tan grave y fútil, incansable, ingobernable; esperando siempre la oportunidad de dejarme aturdida pensando cual será mi próximo paso y de paso rehuir un poco al fracaso; que bastante malos ratos me ha dejado; un canto sofocado suena en mi conciencia, antes de apagar el foco que me transporta al quinto sueño a morder un poco el subconsciente para ver si encuentro al fin esa respuesta, a ver si después de escupirlo como runas me salta alguna señal de mi destino o al menos improviso una performance divertida;
Dejo caer como siempre la tarde y enseguida la noche que viene como un merengue a decorar esta torta de pensamientos en la que estoy metida, pido como si fuera poco, otra oportunidad para el próximo día, agradeciendo yo y mi cuerpo esta nueva oportunidad de ser un mejor modelo social; aunque siempre, con esas ganas locas, de dejarme crecer en el pelo una isla y habitar entre cigarrillos y tinteros una historia encuadernada.

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