
He pedido disculpas tantas veces, y aún me siento sobre el sol para ver si se quema la culpa, pero se evapora de mí todo cuanto quería esconder y siempre que pido perdón termino llorando, tengo miedo de terminar en el infierno, afirmada en los ladrillos calientes que podría construir si terminara siempre mintiendo, pero de vez en cuando me arrepiento, como los humanos. Quién no ha sentido helarse la sangre al equivocarse, nunca es fácil comenzar a reconocer los errores, como si pudieramos hacer creer a alguien esa perfección inexistente que tanto hemos soñado;
No es igual pedir disculpas públicas cargados de argumentos para autoconvencernos de trivialidades, que aguantar la verguenza copiosa de recoger todo lo que ya es pasado en diminutas reuniones que a veces solo convoca a dos personas fatigadas y hastiadas. Yo abría los brazos para ver si te olvidabas y caías sobre mi con una descarga de paz que hubiera encendido mi marcha atrás para avanzar con fuerza rogando un perdón implícito, pero no te gusta que se me haga tan fácil.
Que difícil sostener los ojos en los ojos, y que la voz pase invicta de las estrangulaciones; controlar el abismo que se abre en el estómago. . .
-Me perdonas ?
-Como si pudiera decirte que no.
No es igual pedir disculpas públicas cargados de argumentos para autoconvencernos de trivialidades, que aguantar la verguenza copiosa de recoger todo lo que ya es pasado en diminutas reuniones que a veces solo convoca a dos personas fatigadas y hastiadas. Yo abría los brazos para ver si te olvidabas y caías sobre mi con una descarga de paz que hubiera encendido mi marcha atrás para avanzar con fuerza rogando un perdón implícito, pero no te gusta que se me haga tan fácil.
Que difícil sostener los ojos en los ojos, y que la voz pase invicta de las estrangulaciones; controlar el abismo que se abre en el estómago. . .
-Me perdonas ?
-Como si pudiera decirte que no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario