domingo, 4 de octubre de 2009

Intento de suicidio.


Alzó los ojos para encontrarse con la muerte y estaba todo cubierto de blanco, aunque no era precisamente cielo, sino donde los humanos juegan a ser pequeños dioses - Buenos dias! pronunció el doctor. Cerró los ojos para creer que seguir viva sólo podía ser un juego del destino; hizo una mueca que él interpretó como saludo, hizo varias preguntas de rutina, que la dejaron exhausta y porfin abandonó el lugar. Estiró su brazo derecho y casi creyó que no era suyo ese grito gutural que habia lanzado, estaba toda vendada; cubierto su rostro de lágrimas ajenas, y su cabello bañado en sangre, podía recordar apenas el triste incidente, que había querido llevar a cabo. ¿Es que acaso no había sido capaz de terminar su propia muerte? No, y sufrían su mente y su cuerpo, para recordarle el resto de la vida que los regalos no se desprecian.

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