Que los dias me parecen tan abandonados, llenos de ecos en todos los rincones y basura en las pestañas, no quiero oir esa música que me estrangula la voz. A ti no te puedo pedir que vuelvas, ni tocarte a la luz, ni en la sombra; y solo el recuerdo aún te recuerda nitido y vivo; aún no me transtorno por entero y espero dilucidarte cuando vaya a morir. Algo en mi debe mantenerte vivo, para no sentirme tan sola, yo voy a seguir diciendote papá, aunque hayas muerto, puedes todavía existir, aunque sea desbaratandome los huesos de dolor.
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